Concierto presentado por Idevymark, operado en Veracruz por REYNOSO Producciones
La «Generación del 95» reclamó su trono en el puerto. En una noche donde el sudor, la nostalgia y la resistencia se fusionaron, Panteón Rococó celebró tres décadas de trayectoria con un concierto histórico que transformó el Auditorio Benito Juárez en una auténtica caldera de rock, ska, slam y hermandad.
Bajo el sello de Idevimak y la impecable operación en Veracruz de REYNOSO Producciones, la banda capitalina demostró por qué Veracruz es una de sus plazas más fieles. Desde los primeros acordes de «Punk-O», «Asesino» y «Estrella Roja», la mecha quedó encendida, preparando el terreno para una velada explosiva que no dio tregua a los asistentes.
UN VIAJE SONORO SIN FRONTERAS
En esta memorable noche, el octeto no solo ofreció rock, ska y slam; el escenario fue testigo de una cátedra musical que abarcó desde el reggae y el punk hasta la cumbia y el regional mexicano. Momentos cumbre se vivieron con la interpretación de su ya clásica versión de «Mil horas», así como temas que calaron hondo como «Pequeño tratado de un adiós» y «Acábame de matar».
El clímax llegó, como era de esperarse, con los himnos que han marcado a generaciones: «La Dosis Perfecta», «Vendedora de Caricias» y un cierre apoteósico con «La Carencia», que desató un mar de cuerpos balanceándose en un slam masivo que hizo vibrar el recinto.
MÁS QUE MÚSICA: DIGNIDAD Y BARRIO
Fieles a su esencia, los «Panteones» aprovecharon las pausas entre canciones para lanzar discursos que estremecieron el corazón de los jarochos, reafirmando que estos 30 años no solo son de música, sino de dignidad, protesta y amor por el barrio.
Con esta escala en Veracruz, la gira Panteón Rococó XXX Aniversario deja claro que la banda sigue vigente, poderosa y con una conexión inquebrantable con su público, consolidando un festejo que quedará grabado en la memoria colectiva del puerto.














