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Nano imanes de carbono descomponen los microplásticos que contaminan el agua

01 agosto, 2019 | Tecnociencia

Un equipo de científicos de Australia desarrolló
pequeñísimos “muelles” magnéticos hechos de carbono que descomponen las
partículas de plástico que contaminan las aguas de todo el mundo, según un
artículo que publica este miércoles la revista Matter.

“Los microplásticos absorben contaminantes orgánicos y metal
a medida que se mueven en el agua, y liberan esas sustancias dañinas a los
organismos acuáticos que los comen, con lo cual los plásticos se acumulan en
toda la cadena alimenticia”, señaló Shaobin Wang, de la Universidad de
Adelaida, en Australia.

Más del 80 % de la basura que va a dar a los océanos se
genera en tierra y uno de los contribuyentes mayores en esta contaminación es
el plástico, una sustancia fabricada para que dure y que no se degrada
biológicamente de manera significativa.

Si bien la presencia de botellas, bolsas y otros productos
plásticos es visible en las aguas, hay un cierto tipo de plástico cuyo efecto
perjudicial no se percibe a primera vista: las partículas de menos de cinco
milímetros que afectan la dieta de los organismos marinos.

Algunos de estos microplásticos, como las partículas
exfoliantes que se encuentran en productos cosméticos, son demasiado pequeños
como para que queden retenidos en los filtros de tratamiento del agua, y otros
provienen de residuos como las botellas de refrescos o los neumáticos que se
descomponen bajo el sol y en la arena.

“Se han encontrado microplásticos en moluscos, peces y aves
marinas, y la resistencia a la ingestión puede llevar al hambre y la muerte de
esos organismos como asimismo de sus predadores en la red alimenticia de los
sistemas marinos y terrestres”, añadieron.

Para descomponerlos, los investigadores necesitaban generar
químicos de corta duración, llamados especies reactivas al oxígeno, que inician
reacciones en cadena que trizan las moléculas largas de los microplásticos en
segmentos pequeños e inocuos que se disuelven en el agua.

El problema es que a menudo las especies reactivas al
oxígeno se producen usando metales pesados como el hierro o el cobalto, que son
por sí mismos contaminantes peligrosos.

Los investigadores de Adelaida encontraron una solución en los
nanotubos de carbono recubiertos con nitrógeno que ayudan en la generación de
especies reactivas al oxígeno.

Los tubos catalizadores, que tienen la forma de muelles,
eliminaron una fracción significativa de microplásticos en apenas ocho horas,
manteniéndose estables en las condiciones altamente oxidantes necesarias para
la descomposición de los plásticos.

Según el artículo, la forma contornada de los tubos aumenta
la estabilidad y maximiza la superficie reactiva y, con la inclusión de una
pequeña cantidad de manganeso lejos de la superficie de los nanotubos para
impedir su paso al agua, los pequeños resortes se tornan magnéticos.