
El accidente del tren fue visible desde el Puente Morelos, así como la operación del personal que trabajó en su reparación.
De acuerdo a Juan Ignacio Fernández Carbajal, director de Apiver, el descarrilamiento se debió a una mala manipulación de las vías.
El funcionario detalló que dos tolbas se desajustaron durante la operación del ferrocarril, las cuales se podían reparar en un plazo de 5 horas.
Fernández Carbajal manifestó que la afectación económica fue mínima, ya que Apiver cuenta con el equipo logístico para solucionar este tipo de accidentes.













